Entrevista a Ángel Celorrio, nou director del Saló de l'Ensenyament
“Somos la brújula que guía a los estudiantes hacia su futuro académico y profesional”
Ángel Celorrio se estrena este 2026 como director del Saló de l’Ensenyament. Un año más, la cita ineludible del mundo educativo catalán volverá a reunir del 18 al 22 de marzo de 2026 en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona toda la oferta académica del país. Una semana durante la cual el Salón ofrecerá una orientación 360º pensada tanto para los propios interesados como para su círculo cercano, conformado fundamentalmente por familias y profesorado.
Afronta la dirección del Saló de l’Ensenyament en su 35ª edición. ¿Cuál es el reto principal de esta nueva etapa y cómo define el papel del Salón?
Es una gran responsabilidad que asumo con el objetivo de consolidar el Salón no sólo como un escaparate de estudios, sino como un espacio que quiere acompañar a las personas en un momento importante de sus vidas. Vivimos en un momento donde el mercado laboral y las profesiones cambian muy rápidamente, y eso genera incertidumbre. Por eso, nuestro reto es ser un espacio seguro y útil: queremos ponernos en la piel de este adolescente de 15 a 18 años que debe tomar decisiones, y ofrecerle no solo información, sino una experiencia orientadora que lo transforme y le ayude a encontrar su propio camino.
¿Qué encontrarán los visitantes del Saló de l’Ensenyament este 2026?
Impulsado por la colaboración y la implicación de la Generalitat de Catalunya, el Salón volverá a ser una radiografía muy cuidadosa de la oferta formativa disponible en el país. Esto se traduce en más de 250 expositores por medio de los cuales los visitantes podrán conocer desde todos los grados universitarios disponibles, hasta los ciclos de Formación Profesional, pasando por los bachilleratos, las enseñanzas artísticas, los cursos de idiomas, las microcredenciales o incluso algunos de los programas de estudios más interesantes disponibles fuera de nuestro país.
Es una oferta formativa muy grande. ¿Cómo se puede digerir toda esta información sin que el alumno se sienta abrumado?
Para navegar por este “océano” de opciones sin perderse, el Salón se transforma en un ecosistema de orientación. Tendremos servicios de consultas personalizadas, visitas guiadas, talleres y espacios de autoconsulta,… Nuestro papel es filtrar y ordenar toda esta oferta para que el alumno no solo vea opciones, sino soluciones. Y por encima de todo guiarlo en el proceso decisorio.
De hecho este año pulse mucho énfasis en que esta orientación vaya más allá de la semana en que se celebra el Salón…
Decidir sobre tu futuro académico es un momento tan determinante para una persona que sabemos perfectamente que no se puede circunscribir a la semana en que celebramos el Saló de l’Ensenyament. Por eso desde hace algunas ediciones hemos querido que nuestro papel vaya más allá, objetivo para el que la tecnología se convierte en un gran facilitador. Esto se traduce en diferentes herramientas digitales abiertas este mes de enero, para preparar la visita; charlas en línea y canales de WhatsApp para resolver dudas; materiales tanto para los propios interesados como para su círculo… Estos recursos, además de mejorar la oferta del Salón, permite que los jóvenes lleguen al mes de marzo con los deberes hechos, y aquí puedan aprovechar mucho mejor su visita.
¿Y durante el propio Salón?
La tecnología complementa y enriquece nuestro verdadero factor diferencial: ser punto de encuentro. Las herramientas permiten llegar con los deberes hechos, por decirlo de otra manera, lo que enriquece enormemente la conversación que el joven pueda tener in situ, con un orientador, un profesor o un joven que ya está estudiando o ha estudiado lo que se está planteando. En el Saló de l’Ensenyament, el contacto humano sigue siendo la clave de vuelta.
En esta misma línea, y ya situados en la semana de celebración del Salón, ¿cómo será la orientación que recibirá el visitante?
Queremos que sea lo más efectiva posible, y para conseguirlo queremos incidir principalmente en la rapidez del servicio, algo que sabemos que tradicionalmente ha sido uno de nuestros retos más importantes. Queremos optimizar la inversión de tiempo en el Salón, y por eso hemos ideado una especie de sistema de cribado. Así, los jóvenes que tienen dudas más sencillas de resolver, o que forman parte del conjunto de dudas más frecuentes, podrán acceder a respuestas de manera más ágil, lo que descongestionará el servicio de orientación individualizada. En el fondo, este sistema nos permitirá establecer una cola rápida de orientación que incidirá en la eficiencia del servicio y podrá absorber el máximo número de consultas.